jueves, 31 de mayo de 2012

LA MATEMATICA INFORMAL


MATEMÁTICA INFORMAL: EL PASO DEL MEDIO ESENCIAL.

Baroody, Arthur J.

¿Llegan los niños a la escuela con unos conocimientos matemáticos significativos? ¿Qué papel ha desempeñado la experiencia correcta especialmente al contar, en el desarrollo histórico del conocimiento matemático? ¿Cual es la naturaleza y el alcance de la matemática natural de los niños? ¿Por qué es importante que los niños dominen la matemática formal y cual es la mejor manera de abordar la instrucción inicial? ¿Cuáles son las consecuencias de pasar por alto  la matemática de los niños?

A)    EL CONOCIMIENTO MATEMATICO DE LOS PREESCOLARES

Toda comprensión teórica de una materia debe basarse en la realidad y verificarse en la práctica. Para que teoría y práctica estén sólidamente enlazadas, a lo largo de este libro se presentaran diversos estudios de casos concretos. Por tanto, el examen de los conocimientos de los preescolares se inicia con una mirada a un caso real.

El caso de Alison  

Alison, que contaba con tres años y medio de edad, se hallaba celebrando el segundo aniversario de su hermana.

PADRE: Alison, ¿Cuántos años hace hoy Arianne?

ALISON: (levanta 2 dedos)

PADRE: ¿Cuántos años tiene Alison?

ALISON: (levanta 3 dedos)

PADRE: ¿Cuántos años tiene papá?

ALISON: (tras unos instantes, levanta cuatro dedos)

Varias semanas más tarde se produjo la siguiente conversación:

PADRE: (levantando 3 dedos.) ¿Cuántos dedos hay?

ALISON: (va señalando con un dedo mientras cuenta 1, 2, 3)

PADRE: (levantando dos dedos) ¿Cuántos dedos hay?

ALISON: Es como Eanne (La edad de Arianne)

PADRE: ¿Cuántos dedos son?

ALISON: 2

PADRE: (saca tres monedas) ¿me puedes decir con los dedos cuantas monedas tengo aquí?

ALISON: (levanta tres dedos y se pone a contar) 1, 2, 3, 4.



Lo cierto es que hasta puede reconocer automáticamente colecciones de uno o de dos objetos como, por ejemplo, tres monedas, es capaz de crear un modelo con sus dedos. En realidad para Alison los dedos son un medio natural para expresar ideas matemáticas (los usaba por ejemplo para representar edades). Además parecía escoger  deliberadamente cuatro dedos para representar  la edad de su padre, en una representación distinta de la empleada para la edad de su hermana y la suya propia. Aunque de manera inexacta, pudo haber elegido un número mayor para indicar una comparación entre edades: papa es mayor. ¿Es Alison una niña preescolar típica?

¿Llegar a la escuela la mayoría de los niños con técnicas matematicas básicas como contar, reconocer, emparejar y comparar conjuntos?

            La matemática de Alison se basa en experiencias concretas, como contar y emplear los dedos. ¿Qué importancia tienen estas experiencias concretas para el desarrollo  matemático de los niños? La matemática de Alison tiene claras limitaciones, Por ejemplo, contaba con exactitud y reconocía conjuntos muy pequeños, pero no conjuntos mayores ¿Cuáles son las limitaciones de la matemática concreta de los niños? La matemática de Alison es muy práctica, por ejemplo, conecta las representaciones con los dedos con acontecimientos importantes en su vida y los emplea para comunicar sus ideas y necesidades. ¿Qué importancia tiene la necesidad practica para el desarrollo matemático?



Dos puntos de vista sobre el niño:

            La teoría de la absorción parte del supuesto de que los niños llegan a la escuela como pizarras en blanco cobre las que pueden escribirse directamente de las matemáticas escolares. Aparte, quizá, de algunas técnicas de contar aprendidas de memoria, se considera que los preescolares carecen de técnicas matemáticas. De hecho, el famoso teórico asociacionista E. L thorndike (1922) consideraba a los niños pequeños tan ineptos, matemáticamente hablando, que afirmaba *parece poco probable que los niños aprendan aritmética antes de segundo curso por mucho tiempo que se dedique a ello, aunque hay muchos datos aritméticos que se pueden aprender  durante el primer curso* (p198). Además, la teoría de la absorción indica que la técnica para contar que tienen los niños cuando se incorporan a la escuela es esencialmente irrelevante o constituye un obstáculo para llegar al dominio de la matemática informal. Con la instrucción formal, la adquisición del conocimiento matemático real vuelve a partir básicamente desde cero.

            La teoría cognoscitiva sostiene que los niños no llegan a la escuela como pizarras en blanco. La reciente investigación cognitiva demuestra que, antes de empezar la escolarización formal, la mayoría de los niños adquiere unos conocimientos considerables sobre contar, el número y la aritmética. Además, este conocimiento adquirido de manera informal actúa como fundamento para la comprensión y el dominio de las matemáticas impartidas en la escuela. En pocas palabras, las raíces de las aptitudes matemáticas llegan hasta la época preescolar y el éxito de la enseñanza escolar se funda en este conocimiento aprendido de manera informal. Para apreciar mejor la importancia de este elemento básico, examinaremos como ha evolucionado el conocimiento matemático en el transcurso de la historia humana.



B)    BREVE HISTORIA DE LA MATEMÁTICA



Inicios concretos

            Sentido numérico básico. El ser humano, como algunas otras especies, parece estar dotado de un sentido numérico primitivo. Podemos percibir fácilmente la diferencia entre un conjunto de un elemento y una colección de muchos elementos, o incluso entre una colección pequeña y una grande. Podemos ver si se añade o se quita algo de una colección. Esta percepción directa puede ser muy útil en determinadas circunstancias pero no en otras, como en el caso de distinguir una bandada de 8 aves a otra de 9.



            Métodos concretos de contar. Para llevar la cuenta del tiempo y de sus pertenencias, nuestros antepasados prehistóricos idearon métodos basados en la equivalencia y la correspondencia biunívoca. La equivalencia podía ofrecer un registro de los días transcurridos, por ejemplo, desde el último plenilunio: añadir un guijarro cada noche hasta que la luna llena volviera a aparecer.   De la misma manera, para llevar la cuenta de una colección de pieles animales, un cazador podía tallar una muesca en un palo o en un hueso por cada piel añadida al montón. Este proceso de equivalencia crea una correspondencia biunívoca: ni más ni menos que un elemento del conjunto de pieles. Mas adelante, para comprobar  si todavía estaban las pieles, estas podían emparejarse una a una con las muescas de palo para cortar.



            Restos del pasado. Todavía tiene resto de las épocas prenuméricas. Por ejemplo, en castellano hay varias formas de expresar  “2”: par, pareja, dúo, doble, diada, etc. En épocas más primitivas, estos términos pueden haber sido designados para referirse a la pluralidad de objetos específicos. Inicialmente, el número no era más que una cualidad o una característica de un objeto determinado.



Más allá de lo puramente concreto



            A  medida que las sociedades cazadoras-recolectoras daban paso a comunidades sedentarias basadas en la agricultura y el comercio, llevar la cuenta del tiempo y posesiones fue haciéndose cada vez mas importante. En consecuencia, también fue en aumento la necesidad de métodos más precisos de numeración y medición basados en contar. Contar es la base sobre la que hemos edificado los sistemas numérico y aritmético, del papel tan esencial en nuestra civilización avanzada. A su vez, el desarrollo de contar esta íntimamente ligado a nuestros diez dedos.

Dantzig afirma:                      A sus diez dedos articulados debe el hombre su éxito en el cálculo. Estos dedos le han enseñado a contar y, en consecuencia, a  extender infinitamente el alcance del numero. Sin este instrumento. La aptitud numérica del hombre y no podría haber ido mucho mas allá del sentido rudimentario del numero. Y es razonable aventurar   que, sin nuestros dedos, el desarrollo del número y, en consecuencia, el de las ciencias exactas a las que debemos nuestro progreso material e intelectual, se hubiera visto irremediablemente menguado.



            Contar con los dedos es el trampolín que permite superar las limitaciones de nuestro sentido numérico natural. Donde los antropólogos no han encontrado señales del empleo de los dedos para contar, la percepción del número es muy limitada. En unos estudios realizados con aborígenes de Australia que no habían alcanzado a llegar a la etapa de contar con los dedos solo se encontraron unos pocos que pudieron identificar el 4 y ninguno que pudiera distinguir el 7. En este sentido natural, los aborígenes no desarrollan conceptos básicos de la cantidad y la medida.



            Numero abstracto. Es probable que contar fuera el medio por el que nuestra civilización desarrollo un concepto abstracto del número: un concepto que hace posible la matemática, Russell afirmaba que pudieron haber transcurrido eras antes de que se reconociera que las distintas dualidades concretas como el caso del numero 2. Los dedos proporcionan modelos fácilmente asequibles de colecciones de uno a diez objetos. Pueden levantarse dos dedos, por ejemplo, para indicar un par de ojos y una yunta de caballo. Con el nombre, el nombre de esta colección modelo pudo aplicarse a cualquier colección concreta que se correspondiera con dos dedos.

            Durante un largo periodo de la historia, los términos para “dos”  “tres” y “muchos” sirvieron adecuadamente. A medida que fue creciendo la necesidad de una precisión mayor, contar se convirtió en un instrumento esencial. Contar coloca los nombres de las colecciones modelo en un orden y ofrece una alternativa conveniente a la equivalencia para asignar nombres numéricos. Podía hacerse una petición directamente con la palabra siete y cumplirse contando siete objetos.



Conectar los dos aspectos numéricos. El número tiene dos funciones: nombrar y ordenar. El aspecto nominal, o cardinal, trata e los elementos que contienen un conjunto dado. Nombrar un conjunto no requiere contar necesariamente. Como acabamos de ver, un conjunto puede clasificarse como “cinco”, por ejemplo, si se corresponden exactamente (es decir, pueden formar una correspondencia biunívoca) con los elementos de una colección modelo (por ejemplo, los dedos de una mano) denominada “cinco”. Por tanto, nombrara conjuntos solo requería colecciones modelos como los ojos para representar dos, una hoja de trébol para representar tres, las patas de un caballo para el cuatro, etc..

El aspecto de orden, u ordinal, de numero, esta relacionado con contar y se refiere a colocar colecciones en sucesión por orden de magnitud. Contar proporciona una secuencia ordenada de palabras (la serie numérica) que puede asignarse a colecciones cada vez mayores. Para contar una colección, una persona asigna sucesivamente términos de la serie numérica a cada elemento dela colección hasta que ha asignado un nombre a cada uno de los elementos. El número asignado a la colección especifica la magnitud relativa del conjunto. Por ejemplo, se ha contado una colección y se le ha asignado l palabra cinco, será mayor que otras designadas, con uno, dos, tres o cuatro y menos que las designadas con seis o más.

Contar con los dedos puede enlazar los aspectos cardinal ordinal del número. Para representar una colección como, por ejemplo, el número cardinal 4, una persona solo tiene que levantar cuatro dedos simultáneamente para contar la misma colección, la persona levanta cuatro dedos en sucesión. Los resultados de contar son idénticos a los de levantar simultáneamente cuatro dedos (la representación cardinal) por tanto, nuestros dedos son un medio para pasar sin esfuerzo de un aspecto del numero al otro (Dantzig, 1930-1954).



El desarrollo de un sistema de numeración con órdenes de unidades de la base diez.  



            A medida que las sociedades y las economías se fueron haciendo mas complejas aumento la presión encaminada a cubrir sistemas de representación y d calculo lo que pudieran aplicarse con eficacia a grades cantidades. Para representar un rebaño de 124 ovejas el empleo de un sistema de contar estableciendo correspondencias es muy incomodo.las tareas con cantidades grandes inspiraron la idea de hacer agrupamientos, y nuestros diez dedos ofrecieron una base natural para ello (Churchill, 1961)por ejemplo cuando una oveja pasaba junto al pastor, este le contaba con los dedos, cuando llegaba a diez, podía representar esta cantidad con un guijarro. Con las manos libres otra vez, podría proseguir el recuento. A medida que se iban acumulándolos guijarros, podía haber simplificado aun mas el proceso  sustituyendo  diez guijarros por una piedra. Por tanto la piedra pasaría a representar 10 decenas, o sea 100. Como estos agrupamientos se basan en el 10 y en múltiplos de 10, el sistema empleado por el pastor se denomina sistema de base de diez. Si tuviéramos doce dedos es probable que hubiéramos hecho agrupaciones de doce en doce y hoy tendríamos un sistema de base doce.. Nuestro sistema de base diez es simplemente un 2accidente fisiológico”

            El primer sistema numérico conocido apareció hacia el año 3500 a de C. e incorporaba un concepto de base diez. El sistema cuneiforme de los sumerios y el sistema jeroglífico de los egipcios empleaban una colección de trazos para representar los números del 1 al 9. Un agrupamiento de decenas se representaba con un símbolo especial. Mas adelante los griegos y los romanos desarrollaron sistemas diferentes. Sin embargo, ninguno de estos sistemas numéricos antiguos se prestaba con facilidad al calculo aritmético, como demostrara rápidamente el intento de realizar la suma de la figura 2.1 B  

            Aunque los símbolos escritos se han usado para representar números desde tiempos prehistóricos, el desarrollo de unos procedimientos de cálculo eficaces tuvo que esperar hasta la invención de un sistema de numeración posicional. En un sistema posicional o de órdenes de unidades, el lugar de una cifra define su valor. Por ejemplo, el numero 37 el 3 ocupa el lugar de las decenas y de ahí que represente tres decenas y no tres unidades. Esto elimina la necesidad de símbolos especiales para representar 10 y múltiplos de 10 como ocurre en los jeroglíficos egipcios. En un sistema con ordenes de unidades, que pueden usarse con 10 cifras (del 0 al 9) para representar cualquier numero, aun los números grandes de una manera compacta.



Con todo, la numeración posicional es una idea relativamente abstracta y no se improviso con rapidez. Es probable que el impulso para un sistema posicional fuera producido  por la necesidad de anotar por escrito las operaciones realizadas con un ábaco. El acabo ilustrado en la 2.2 utiliza un modelo de base diez: la columna de la derecha  representa las unidades, la siguiente representa grupos de diez y la siguiente grupos de cien. De acuerdo con esto, la figura 2.2.A representa  el numero  cuatrocientos treinta  y dos (432) y la figura 2.2.B. el cuatrocientos dos (402).

Los usuarios de ábacos no debieron tener dificultades con las columnas vacías hasta que tuvieron que hacer un registro permanente de sus cuentas. Parece ser que el 0se invento para simbolizar una columna vacía y evitar esta confusión (por ejemplo, Engiehardt, Ashlock y Webe, 1984). Parece que, al principio, el 0 significaba algo vacio o en blanco, no la nada (ningún objeto). Con la invención del 0 fue posible la concepción de un sistema numérico posicional (con ordenas de unidades). Esto hizo posible la elaboración de algoritmos aritméticos que podían ser aprendidos por casi todo el mundo.  La invención del 0 es uno de los mayores logros de la historia humana, y fue un hito frusial que hizo posible la ciencia y el comercio moderno (Dantzing, 1954).

            En la realidad, los procedimientos de cálculo escrito solo se han venido usando durante los últimos 300 años de la historia e la humanidad solo hace unos centenares de años, lo normal en Europa occidental era contar con los dedos. En los libros y las universidades se enseñaba a hacer cálculos aritméticos con los dedos, el arte e emplear los dedos para contar y realizar operaciones aritméticas sencillas era, en aquellos tiempos, uno de los logros de las personas cultivadas.








PENSAMIENTO NUMERICO

PENSAMIENTO NUMÉRICO

Barbara T. Bowman,

M. Suzanne Donovan

M. Susan Burns (eds.)*



Los fundamentos del pensamiento numérico están presentes muy temprano en la vida. Incluso los bebés cuentan con unas matemáticas informales (Canfield y

Smith, 1996; Saxe, 1991; Starkey, 1992; Wynn, 1996). Estas capacidades fundamentales están implícitas y son un tanto elementales. Por ejemplo, pueden ver que hay más aquí que allá o que esto tiene la misma cantidad que aquello. Se dan cuenta de que agregar hace que haya más y que quitar hace que haya menos. A pesar de que sus juicios son toscos y sólo funcionan con cantidades pequeñas de objetos, parece ser que sus razonamientos son genuinamente cuantitativos. Mucho de esto se manifiesta antes del surgimiento del lenguaje.

El entorno social proporciona a los niños pequeños de todas las culturas ricos sistemas para contar, que pueden servir como una herramienta básica para el pensamiento matemático (Lave, 1988; Rogoff, 1990). Los niños utilizan activamente de manera provechosa este entorno. Aprenden las palabras para contar. Aún más importante en los niños es su capacidad de contar, en la que, por lo general, empiezan rápidamente a utilizar principios matemáticos de correspondencia uno-a-uno, de orden y cardinalidad (Gelman y Gallistel, 1978).

En una buena medida, los primeros intentos por contar son una actividad abstracta y con ciertos principios.

Antes de entrar a la escuela, muchos (aunque no todos) de los niños desarrollan espontáneamente definiciones operativas de la suma y la resta

(Griffin y Case, 1998). La suma es la combinación de conjuntos y se cuentan los elementos para tener el total; la resta es quitar un subconjunto de un conjunto mayor y después contar los elementos que quedaron. A lo largo de los años de preescolar, los niños refinan estas estrategias, las hacen más eficientes y extienden su uso, de objetos concretos a objetos imaginarios. El razonamiento de los niños pequeños sobre estas operaciones tiene algunas limitantes básicas, pero refleja el principio de lo que podría ser una sólida comprensión de las ideas matemáticas básicas (Griffin y Case, 1998).

Los conceptos matemáticos tempranos e informales de los niños pueden servir como una base útil para la instrucción formal. Los educadores de matemáticas necesitan apreciar las matemáticas informales de los niños pequeños al entrar a la escuela, sus versiones sobre contar, sumar, restar y entender.

Esta apreciación es un punto de partida. Los programas de preescolar pueden desempeñar un rol importante en la consolidación de la comprensión informal de los niños proporcionándoles oportunidades para usar y extender los conceptos y las habilidades matemáticas. Por otra parte, aunque la mayoría de los niños tienen una comprensión intuitiva bien desarrollada de los números en los años preescolares (Hiebert, 1986; Case, 1985; Siegler y Robinson, 1982), algunos niños no la tienen. Al hacer pruebas sobre conocimientos conceptuales en jardines de niños en comunidades de bajos recursos, muchos de ellos no habían adquirido el conocimiento típico de sus contemporáneos en zonas de ingresos medios (Griffin et al., 1994, 1995; Griffin y Case, 1996, 1998; Case et al., 1999).

Con base en una serie de estudios realizados en la década de los 80, Case y Sandieson (1987) sostienen que los niños de cuatro años de edad generalmente difieren de los de seis en su comprensión conceptual de cantidad. Un niño típico de cuatro años puede resolver un problema que requiera la distinción entre objetos que sean bipolares: grandes contra pequeños, pesados contra ligeros, etcétera, y puede resolver problemas donde la única tarea sea contar pequeños grupos de objetos. Pero, a diferencia del típico niño de seis años, no ha combinado estas dos ideas en una .estructura conceptual central. donde la cantidad está representada por dos polos (por ejemplo, pesado y ligero) con un continuo de valores entre estos dos.

La estructura conceptual que tienen por lo general los niños de seis años les permite dominar con éxito el programa de matemáticas del primer año. Los estudiantes que tienen dificultades con ese programa (de los cuales un número desproporcionado proviene de familias de escasos recursos) parecen no tener esta estructura (Griffin et al., 1994, 1995). La estructura requiere que el niño pequeño que entiende sólo la distinción entre los dos polos (es decir, mucho y poco) aprenda:

1. A contar verbalmente del 1 al 10 y de regreso.

2. Que entienda la correspondencia uno-a-uno con la cual se asocia la secuencia de números a los objetos.

3. Entienda el valor cardinal de cada objeto (es decir, que 3 representa un conjunto cuyo tamaño está indicado por el número).

4. Sea capaz de entender la regla que relaciona los valores adyacentes (que cuatro es un conjunto como el 3, pero que tiene uno más, o que 3 es un conjunto como 4; pero con uno menos).

Cuando los cuatro conceptos descritos anteriormente son digeridos e integrados, el niño puede resolver problemas como si estuviera utilizando una recta numérica mental.

El programa Rightstart (que ahora se ha incorporado en un programa más extenso prek-2 llamado Number Worlds) fue diseñado para fijar una estructura conceptual central explícitamente. Consiste en una serie de 30 juegos que se pueden jugar en varios niveles dependiendo de qué tan bien entiendan los niños que participen (véase el cuadro 1).

Las actividades están secuenciadas de manera que el niño domine cada una en el orden (1 a 4) que normalmente se adquieren.



Cuadro 1. Rightstart.TM El juego de la recta numérica
El programa Rightstart consiste en una serie de 30 juegos diseñados para colocar la estructura conceptual requerida para utilizar una .recta numérica mental.. Cada juego permite que se apliquen múltiples niveles de comprensión, de manera que niños con diferentes conocimientos y ritmos de aprendizaje aprenden algo en cada actividad. Cada juego está diseñado para ser interesante tanto afectiva como cognitivamente y cada uno incluye interacción física, social y verbal.
El juego de la recta numérica es un juego de mesa que se puede jugar en pequeños grupos; cada niño recibe una recta numérica codificada con color.
Después de tirar los dados, el jugador calcula la cantidad y pide al banquero que le dé esa cantidad de fichas para contar. Después las fichas se colocan en secuencia sobre la recta numérica al mismo tiempo que se cuenta en voz alta. A continuación mueve otra pieza sobre las fichas de contar (y cuenta otra vez) y la deja sobre la última ficha de contar. Cuando los niños se sienten cómodos con este nivel de juego (es decir, cuando ya pueden contar bien, cuantificar conjuntos, igualar conjuntos con números), se les pide que elaboren juicios sobre quién está más cerca de la meta, y cómo lo saben. Se introducen cartas de oportunidades que requieren que su posición en la recta numérica aumente o disminuya uno.
Los otros 29 juegos son diferentes al juego de la recta numérica, pero también proporcionan oportunidades para que los niños consoliden la misma estructura de conocimiento. Más de 50% de los juegos son cooperativos en vez de competitivos. Las oportunidades o necesidades de explicar una evaluación cuantitativa están integradas a muchos de los juegos y se detallan en el manual del maestro en forma de preguntas que se deben hacer a los estudiantes mientras juegan.




El programa se probó en muchos lugares: en Canadá, California y Massachussets, con grupos de jardín de niños de diferentes tamaños en escuelas de alumnos de bajos recursos y con un alto porcentaje de minorías.



 Los niños que participaron en Rightstart se compararon con los grupos de control correspondientes de niños que recibieron una igual cantidad de atención con un programa de matemáticas más tradicional diseñado para proporcionarles un nivel de participación afectiva que era conmensurable con el programa Rightstart, o con un grupo de control que recibió un programa de lenguaje diseñado con criterios similares en mente. Los programas se extendieron a lo largo de un periodo de tres a cuatro meses. En varias de las evaluaciones, incluyendo conocimiento de los números y transferencia de conocimientos, el grupo de Rightstart tuvo resultados significativamente más altos que el grupo de control. Aunque casi todos los niños en la muestra reprobaron el examen de conocimiento numérico antes del entrenamiento, cuatro o cinco meses después, la mayoría de los niños que lo recibieron pasaron, mientras que sólo una minoría de los niños en los grupos de control lo lograron.



En evaluaciones de seguimiento al final del primer grado, muchos de los niños del grupo de control adquirieron conocimientos numéricos para pasar el nivel 1 del examen que los niños de Rightstart habían adquirido antes. Pero los dos grupos diferían en otros aspectos importantes. Algunos niños del grupo de Rightstart pudieron resolver problemas del nivel 2, mientras que ninguno de los niños del grupo de control lo pudo hacer. Por otra parte, la mayoría del grupo Rightstart pasó una prueba oral de aritmética y una prueba de problemas de palabras, mientras que una gran porción del grupo de control reprobó. Los maestros también dieron calificaciones más altas a los niños de Rightstart, en particular en las siguientes categorías: .Tiene sentido de los números., Entiende el significado de los números. y .Entiende el uso de los números. (Griffin et al., 1996).

martes, 8 de mayo de 2012

BIENVENIDA

TAN FACIL ES MANEJAR LOS NUMEROS EN LA VIDA, PERO QUE DIFICIL ES ENTENDER EN EL SER HUMANO COMO CONFORMA EL PROCESO DE LA ADQUISICIÓN DEL CONCEPTO ABSTRACTO DE NUMERO. ES POR ESO QUE EN LA LIC. DE  EDUCACIÓN PREESCOLAR SE TRATA PRECISAMENTE  DE EL ENTENDER Y EL COMPRENDER COMO ADQUIRIMOS EL CONCEPTO ABTRACTO DE NUEMRO, Y MAS AUN RESULTA DIFICIL COMPRENDER SOBRE LAS ESTARTEGIAS QUE UTILIZA EL NIÑO LO UTILIZA EN LA RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS  DENTRO DEL CONTEXTO EN QUE SE DESENVUELVE DIARIAMENTE.